viernes, 24 de mayo de 2013

Silencio. Mortal; vacío y a la vez lleno de sensaciones inimaginables.

Caminaste, te camuflaste entre el paisaje, confundiéndote con el resto de la oscuridad que se acercaba.

Pero te volteaste, me miraste y sonreíste. Por un momento todo se ilumino, la soledad se alejo, pude distinguir tu cuerpo entre todo lo demás.


Nada es eterno, nada continua para siempre, y así eres tu, así soy yo, efímeros, mortales, irrelevantes e inevitablemente secundarios.






Esta vez yo me marcharé, me iré lejos, sin ti y contigo. Serán un par de pasos, un par de miradas y ni una sola palabra.



Todo habrá terminado antes de que puedas sentirlo.

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